LAS DESVENTURAS DEL JOVEN WERTHER

 

wertherLas desventuras del joven Werther, escrita por Johann Wolfgang Goethe, publicada en 1774. Es la novela epistolar, que abrirá paso al Romanticismo y encabezará el movimiento nacional del Sturm und Drang. Será la primera obra alemana conocida internacionalmente, pues antes de ella la literatura germana seguía los modelos ingleses y franceses. Con Werther, las letras alemanas alcanzan expresión propia.

Con Werther, las letras alemanas alcanzan expresión propia. Si hemos de creer lo que dice Goethe en su autobiografía, Poesía y verdad, el alemán escribió la novela en cuatro semanas, entre finales del invierno y comienzos de la primavera de 1774, con veinticinco años de edad. Es una tragedia terrible, hasta el punto de que, en una época, llegó a prohibirse, acusada de fomentar el suicidio entre la juventud. Historia de un amor imposible que acaba con la muerte del protagonista y se inspira en un hecho autobiográfico de la juventud del autor (aunque Goethe no imitó a su protagonista en su trágico final). Werther verá el suicidio como una liberación.

 En la evolución del personaje, tiene mucha importancia la naturaleza. Al principio, Werther se va a la aldea y está entusiasmado con la vida natural y libre, lejos de las obligaciones sociales y de la ciudad. La naturaleza acaba luego siendo el correlato sentimental del protagonista: si él llora, la naturaleza llueve tormentas, mana ríos, fuentes e inundaciones. El desarrollo del penar de Werther tiene también su correlato literario, las obras que lee el joven: primero, Klopstock, un autor sentimental; luego, la Odisea homérica; finalmente Ossian, preludio del fatal desenlace. Werther fracasa por un caduco entorno feudal que no acepta a los jóvenes burgueses, pero también por su propia incapacidad de adaptación.

La forma epistolar estaba entonces (finales del XVIII) muy en boga, gracias al éxito de la Pamela de Samuel Richardson1 , de Lettres persannes de Montesquieu , de La nueva Eloísa de Rousseau…, y es una forma literaria que favorece el sentimentalismo. Werther desnuda su alma en las cartas que dirige a su amigo Wilhelm, un confidente del que no llegamos a saber gran cosa.

CLAVES DE LA LECTURA.

Partes en las que se divide la novela: dos libros y un epílogo.

El primer libro abarca desde que Werther llega a Wahlheim, donde conoce a Lotte, hasta que se va, al sentirse incómodo con ella y su prometido.

El segundo libro comienza cuando el joven llega a su nuevo puesto de trabajo con el embajador, y termina antes del suicidio.

Cada uno de los libros está formado por cartas fechadas en orden cronológico.

El epílogo es una especie de informe de un narrador desconocido, el “editor”, sobre los momentos finales de Werther.

La estructura interna es lógica: cronológica, causal y lineal, sin saltos atrás ni digresiones, desde el momento en que empieza la narración; pero, como no conocemos los antecedentes de Werther, podemos decir que comienza in medias res. Es decir, no se nos cuenta la infancia del joven protagonista ni sus años de formación.

El tiempo narrativo es lineal, del 4 de mayo de 1771 al 20 de diciembre de 1772.

La trama es muy sencilla: Werther, un joven apasionado y sentimental, abandona su ciudad para retirarse a una aldea, Wahlheim, donde vive tranquilo, dedicado a la pintura y a la lectura. En un baile el joven conoce a Lotte y se enamora perdidamente de ella, aun sabiendo que ya está prometida a Albert. Aprovechando la ausencia del novio, Werther visita con frecuencia a la joven. Cuando Albert vuelve, traban amistad y le permite continuar viendo a Lotte, pues confía en su prometida. El amor de Werther va en aumento y se acrecienta más aún cuando adivina que Lotte, arrastrada por la fuerza de la pasión, también se siente atraída hacía él. Werther decide que uno de los tres ha de morir, y prepara todo para que el fatal desenlace. Y, en efecto, Werther se suicida a medianoche con las pistolas de Albert. Descubierto por su criado de madrugada casi moribundo, avisan al médico y a Albert. Al enterarse de la desgracia, Lotte se desmaya. Werther expira a las doce del mediodía.

DURANTE LA LECTURA DEL LIBRO PRIMERO FIJARSE EN:

  • A quién dirige Werther las cartas.
  • El pueblo de Wahlheim: por qué está allí, cómo es el pueblo, sus gentes…
  • El baile: quién lo invita, qué pasa en el salón del baile…
  • Los paseos con Charlotte: sus primeras impresiones…
  • Cómo es Albert, cómo reacciona cuando visita a Charlotte.
  • De qué hablan Werther y Albert. La importancia de esa conversación. 
  • Cómo se muestra Werther hacia el final del primer libro: sus sentimientos, su forma de actuar, qué decide hacer…El reflejo del paisaje donde se encuentra en el alma del protagonista.

DURANTE LA LECTURA DEL LIBRO SEGUNDO FIJARSE EN:

  • Dónde se va Werther y de quién se hace amigo.
  • El ambiente y las personas con las que trabaja.
  • Qué acontecimiento tiene lugar en Wahlheim mientras Werther está fuera. Y cómo le afecta.
  • La vuelta de Werther a Wahlheim: qué sucede, que piensa, qué hace en primer lugar.
  • Describe el traje que encarga: por qué ese traje y no otro distinto.
  • Los nogales del pastor de St. los habían cortado: esto es un símbolo, ¿de qué?.
  • En qué comienza a pensar Werther.

EN EL EPÍLOGO FIJARSE EN:

  • Cómo se sentía Werther: qué sucesos se estaban llevando a cabo a su alrededor, y qué intentó hacer para impedirlo. Por qué justifica lo que hace el criado.
  • Cambio de actitud de Werther hacia Albert, y de Albert hacia Werther: cuál es el motivo del cambio.
  • Aparece en la novela Wilhem, el amigo de Werther: qué le dice, qué quiere hacer y por qué.
  • Qué hace Werther el día de Nochebuena: qué sucede, cómo reacciona, qué decide…
  • Cómo reacciona Lotte, qué siente, qué piensa…por qué le manda leer al poeta Ossian.
  • Llega el clímax: por qué. 
  • Qué hace Werther cuando vuelve a su casa: qué le pide al criado, cómo reacciona Lotte; y cómo se muestra Albert.
  • Fíjate en el final: cómo preparar su fatal desenlace, qué quiere que haga su criado cuando haya pasado todo; cómo quiere que lo entierren y dónde. Cuál es su deseo final, qué lleva con él como algo sagrado.
  • Qué sucede el día del entierro: quién lo acompaña.

REPERCUSIÓN DE ESTA NOVELA

johann_heinrich_wilhelm_tischbein_-_goethe_in_der_roemischen_campagnaLas desventuras del joven Werther fue el primer gran triunfo de Goethe, que lo transformó de un desconocido a un autor célebre, prácticamente de la noche a la mañana.

Enseguida aparecieron recensiones de la obra, discusiones públicas sobre ella, cartas, adaptaciones novelescas y dramáticas, poemas inspirados en la historia del joven, incluso óperas, operetas y sainetes, obras de ballet, títeres, óleos, parodias, porcelanas con imágenes, incluso un perfume llamado “Agua de Werther”…

Lichtenberg habló del “furor wertherinus”. En los parques se colocaban al pie de los sauces llorones urnas con las supuestas cenizas del protagonista novelesco. En Viena, en un “ballet trágico” alusivo, se ofreció un espectáculo de fuegos de artificio para simbolizar el reencuentro de Werther con Lotte en los Campos Elíseos. La imagen del desventurado suicida aparecía en cajas de bombones, abanicos y piezas de cerámica…

Algunos adoraron a Goethe, otros pidieron a gritos que la obra fuera censurada y la culpaban de la ola de suicidios producía en Europa. Distintos puntos de vista, en fin, que no impidieron el rápido triunfo de la novela.

Werther dio origen al fenómeno llamado “Werther-Fieber” («Fiebre de Werther»). Los jóvenes lectores de Europa, al menos unos dos mil, vestían como Werther y muchos se suicidaban como él. La fiebre wertheriana preocupó a los moralistas y las autoridades. El taedium vitae, el hastío o cansancio, el tedio vital, se extendió como la pólvora a raíz de la edición del Werther en Alemania.

werther-1990Hubo incluso una “moda Werther”: los jóvenes empezaron a vestir con el frac azul, el chaleco amarillo y las botas altas de color marrón o el sombrero redondo de fieltro que llevaba el personaje. Las muchachas imitaban a Lotte, con su vestido blanco con lazos rosas en el pecho y las mangas…

Napoleón Bonaparte consideró esta novela como uno de los trabajos más importantes de Europa y siempre llevaba consigo un ejemplar, incluso en la campaña de Egipto. Napoleón confesaba haber leído el Werther seis o siete veces, fue uno de sus libros de cabecera. En sus correrías por Europa, se desvió expresamente a Weimar para conocer a Goethe y cuando se encontró con él, en 1808, tras la reverencia del escritor, le dijo: Vous êtes un homme!”.

En Italia, Ugo Foscolo escribió una imitación del Werther a la italiana: Ultime Lettere di Jacopo Ortis,  donde el protagonista también se suicida. En Inglaterra, el mismísimo Lord Byron escribió Manfred, inspirado en el Werther de su admirado Goethe. A España no llegó hasta 1835, con setenta años de retraso, no hay traducción española de Werhter, sin embargo, se tradujo al francés en 1775, al inglés en 1779, al italiano y al ruso en 1781, al neerlandés en 1790, al sueco en 1796…

goethe-2010-02Como curiosidad, contaremos que la auténtica Lotte, Charlotte Buff, cuando era una anciana de sesenta y tres años, viajó a Weimar para encontrarse con su amigo de juventud, Goethe, que entonces tenía sesenta y siete, pero su decepción fue total al encontrarse con un “viejo” que, si no hubiera sabido que era el escritor, no le habría producido impresión agradable alguna. Este encuentro lo noveló Thomas Mann en su novela Lotte in Weimar (1939).

Otra anécdota impactante: al propio Goethe le tocó sacar del río Ilm, cercano a Weimar, el cadáver de una joven que se había suicidado y que la corriente había llevado cerca de la casa veraniega del poeta: llevaba un ejemplar del Werther entre sus manos.


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La naturaleza va ligada al estado de ánimo de Werther, ¿piensas que los paisajes influyen en nuestro estado de ánimo? ¿Según nos encontremos, así buscamos refugiarnos en distintos lugares? Razona tu respuesta en unas siete líneas.

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10 respuestas a LAS DESVENTURAS DEL JOVEN WERTHER

  1. mariasandelape dijo:

    Desde mi punto de vista, las personas relacionamos ciertas tonalidades de color y ciertos paisajes con estados de ánimo. Normalmente, cuando estamos alegres y tranquilos vamos a sitios en los que haya naturaleza y alguna fuente de agua o hay personas que se sumergen en el bullicio de la ciudad pues les hace sentir menos solos. Por el contrario, cuando estamos tristes y necesitamos pensar acudimos a lugares solitarios y sombríos. Las estaciones influyen mucho en los paisajes y por lo tanto, en los estados de ánimo: en otoño, el suelo cubierto de hojas siempre nos pone melancólicos y, en verano, la playa o un prado lleno de flores en primavera, nos transmiten felicidad y sosiego.

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  2. adrianalvareeez dijo:

    En mi opinión creo que, de cierta manera, si que nos influencian los paisajes en el estado de ánimo aunque depende mucho de la persona, ya que, cuándo vamos en pleno verano, a la montaña, con colores vivos, y mucha naturaleza, solemos sentir tranquilidad, paz, sosiego, en cambio, si nos encontramos en un paisaje más urbano, con mucho ajetreo de coches y ruido, nos sentimos, en muchas ocasiones, agobiados. Otro ejemplo, es en un día otoñal, con diversos colores en tonos rojos de las hojas caídas, dónde despertaría en nosotros ese estado melancólico, o un paisaje totalmente primaveral, dónde el estado de ánimo amoroso destacaría en nosotros.

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  3. meriiigutierrez dijo:

    En mi opinión, el paisaje es un factor esencial cuando se trata de estados de ánimo. Cuando Werther se sentía triste, angustiado por la imposibilidad de su amor por Lotte, describía el paisaje como tormentoso y gris, y sin embargo al principio, cuando la conoce y empieza a enamorarse perdidamente de ella, describe campos verdes y espléndidos; lo mismo pasa en nuestro día a día. Cuando caminamos por una calle llena de colores rojos, marrones y amarillos, hojas caídas formando montones, y una ligera brisa acariciándonos la nuca, nos invade una sensación romántica, triste o melancólica, sin embargo cuando caminamos por un sendero verde, con flores de todos los colores y un sol resplandeciente, nos aborda una sensación de felicidad y paz.

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  4. MaANTONIA Martín Nieto dijo:

    En mi opinión, los paisajes si influyen en nuestro estado de ánimo. Cuando nos encontramos en un paisaje en el que predominan los colores cálidos como el rojo, el amarillo o el naranja, nos dan más energía y nos sube el estado de ánimo. Por otro lado, cuando nos encontramos en un paisaje en el que predominan colores como el morado, el azul o el verde, nos aporta un estado de tranquilidad y calma. Por el contrario, si nos hallamos en un paisaje en el que predominan colores como el negro o el gris, nos transmitirá tristeza y pesimismo. Según nos encontremos, así buscamos refugiarnos en distintos lugares porque necesitamos encontrar un lugar acorde con nuestros con sentimientos para sentirnos identificados con el entorno, y así, de una manera u otra, estamos en armonía con lo que nos rodea, lo que aumenta los sentmientos.

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  5. desireemc00 dijo:

    Desde mi punto de vista, los paisajes si que influyen en nuestro estado de ánimo, al igual que los propios colores que acompañan a los diversos tipos de paisajes. Por ejemplo, si nos sentimos melancólicos, nostálgicos o tristes, generalmente buscamos un lugar apartado de la sociedad que nos rodea para poder encerrarnos en nuestro propio dolor; ya sea, un jardín, un campo lleno de estrellas o simplemente, las orillas de un río al oscurecer. Sin embargo, cuando nos sentimos alegres, energéticos y felices, buscamos aprovechar al máximo el momento y solemos acudir a un paisaje que nos guste y nos provoque una sensación de felicidad y alegría; ya sea una playa o un campo lleno de flores.

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  6. Es cierto que cuando nos encontramos en un bosque otoñal, con un suelo repleto de hojas caídas, un sentimiento melancólico nos aborda y quizás hasta nos haga pensar en tiempos pasados con cierta tristeza, por lo que generalmente nuestro ánimo disminuye. Sin embargo, si en verano vamos a la playa con un espléndido sol, tendemos a pensar en aprovechar el momento y olvidar los problemas que tengamos. Además, pasa lo mismo si invertimos los papeles, según nuestro estado de ánimo nos sentimos más cómodos en un tipo de paisaje u otro: si estás triste o disgustado por algo que te ha pasado lo menos que te apetecerá es ir a la playa a darte un baño, y preferirás dar un paseo por un silencioso campo durante el que puedas pensar.

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  7. Tanto para nosotros como para Werther, los paisajes influyen en nuestro estado de ánimo. La naturaleza reflejaba el estado de ánimo de Werther: cuando estaba feliz con Lotte describía una naturaleza espléndida mientras que cuando estaba frustrado y melancólico por ella, describía un paisaje tenebroso, con tormentas y rayos. Cuando nos sentimos mal solemos refugiarnos en ambientes de ese estilo, muchas veces como para martirizarnos y cuando estamos felices, en lugares similares para que crezca aún más nuestra alegría. El ser humano es muy complejo y los sentimientos aún más por lo que los paisajes nos influyen muchas veces a sentirnos de x manera y no de otra.

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  8. yurevolution dijo:

    Te encuentras en un bosque con árboles desnudos y con el barro ascendiendo por tus rodillas cada vez más. Llueve y a veces los rayos iluminan el cielo tenebroso. Obviamente, este paisaje influye en nuestro estado de ánimo. En esos momentos, sientes miedo, tristeza o, tal vez, impotencia.
    Ahora, estás en la playa con un sol radiante y con el mar más sosegado que nunca. Sientes como la alegría se va apoderando de ti poco a poco.
    Por lo cual, yo creo que sí que afectan a nuestros estados de ánimo, aunque sea un poco.

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  9. pauladuquehurtado dijo:

    Creo que los paisajes tienen cierta influencia en nuestros estados de ánimos, pero no por ello nos sentimos mejor o peor. A veces como te encuentres coincide con tu ánimo, pero esto no es lo que más influye para tu humor. Cuando estamos melancólicos, tristes, bajos de ánimo, un día soleado y lleno de vida no nos acompaña mucho, por eso nos metemos en la habitación a escuchar música triste e intentar evitar todo lo que nos rodea, buscando así la soledad, que es lo que más nos pega en ese momento. Pero cuando estamos muy felices si hace un día radiante salimos a dar un paseo por la ciudad o por el campo, todo lo ves bonito, armonioso, o simplemente te quedas en casa haciendo cosas, pero tu estado de ánimo esta muy alegre.

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  10. ziovei dijo:

    En mi opinión creo que los paisajes si influyen en nuestro estado de animo y nos refugiamos en uno u otro dependiendo de nuestro estado de animo.Porque cuando estamos tristes buscamos refugio en un lugar desamparado y tormentoso mientras que cuando nos sentimos contentos realizamos lo contrario.Yo creo que esto es debido a la educación que se nos imparte porque siempre nos han representado desde pequeños que los buenos momentos son coloridos y vivos mientras que los malos momentos son oscuros y tristes.

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