ESPERANDO A GODOT, S. BECKETT

Samuel Beckett (Dublín, 1906-París, 1989) Novelista y dramaturgo irlandés. 

Su ruptura con las técnicas tradicionales dramáticas y la nueva estética que proponía le acercaban al rumano E. Ionesco, y suscitó la etiqueta de «anti-teatro» o «teatro del absurdo«. Se trata de un teatro estático, sin acción ni trucos escénicos, con decorados desnudos, de carácter simbólico, personajes esquemáticos y diálogos apenas esbozados. Es la apoteosis de la soledad y la insignificancia humanas, sin el menor atisbo de esperanza.

El teatro de Beckett adquiere tonos existencialistas, en su exploración de la radical soledad y el desamparo de la existencia humana y en la drástica reducción del argumento y los personajes a su mínima expresión, lo cual se refleja así mismo en su prosa, austera y disciplinada, aunque llena de un humor corrosivo. En el año 1969 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Se considera en general que su obra maestra es Esperando a Godot (1952); otra de sus piezas es Días felices (1963).


GUÍA DE LECTURA DE ESPERANDO A GODOT, S. BECKETT (1952)

Esperando a Godot es una obra perteneciente al teatro del absurdo. La obra se divide en dos actos, y en ambos aparecen dos vagabundos llamados Vladimir y Estragon que esperan en vano junto a un camino a un tal Godot, con quien (quizás) tienen alguna cita. Esta trama que intencionalmente no tiene ningún hecho relevante y es altamente repetitiva, simboliza el tedio y la carencia de significado de la vida humana, lo cual es un tema recurrente del existencialismo.

 

CONTEXTUALIZACIÓN DE LA OBRA

Dicha obra teatral establece los cánones del teatro del absurdo y rompe con una disposición ilógica y grotesca los cánones previos de la escena tradicional: el tiempo y el espacio quedan indefinidos; los decorados son casi inexistentes; no hay acción; los personajes no tienen calado psicológico, y por lo tanto el diálogo no los caracteriza; son comedias, pero a través de la risa dan una visión pesimista de la vida; el uso del lenguaje manifiesta la imposibilidad de la comunicación. Refleja la filosofía del absurdo: el hombre vive sin entender el mundo ni su función en él, y al no encontrarla se  sumerge en la rutina. La escenificación de estas rutinas provoca la reflexión del espectador.

El pesimismo de Beckett es comprensible. Él vivió dos guerras mundiales, la lucha contra la Segunda Guerra Mundial a favor de la resistencia francesa contra los nazis. Él fue testigo de las atrocidades de la naturaleza humana, el caos, el sinsentido de la violencia y la ruptura de la comunicación. Beckett pasó un tiempo durante la guerra inútilmente esperando que algo suceda.


ARGUMENTO 

Se representa la espera de dos vagabundos, Vladimir y Estragón, que están en la cuneta de un camino, al lado de un árbol, manteniendo una charla intrascendente para matar el tiempo mientras llega Godot. Andando por el camino aparece otra extraña pareja, Pozzo y Lucky, amo y criado, que se entretienen un rato hablando con los dos mendigos. Viene más tarde un muchacho que les dice que Godot no llegará hoy sino al día siguiente. Godot no llega nunca y la obra acaba como empezó, con los dos vagabundos esperando.


ESTUDIO DE LOS TEMAS PRINCIPALES

El tema de la obra: la inutilidad de la vida humana, la desesperación.

Esta obra apenas tiene argumento, pero sí tema: constituye una tragedia para el hombre por lo que provoca en la obra la angustia que reflejan los protagonistas. El planteamiento es ahorcarse o seguir a la espera de Godot.

Los principales temas abordados por Beckett en la obra son los siguientes:

  •  Ahonda en la soledad y la desazón de un ser humano a la deriva, siempre a la espera de un contacto, de un posible amparo que no llega, de una existencia que no varía, en la que nada ocurre, en la que los encuentros no resultan ser los anhelados por dos personas que podrían ser solamente una en la que convergerían las diferentes psicologías de los dos personajes principales.
  • El mundo y la existencia carecen de sentido y las personas se limitan a repetir pautas de comportamiento.

En escena hablan incansablemente, proponen cosas, argumentan; pero no consiguen ponerse de acuerdo, cada personaje se mantiene en su posición y su razonamiento, lo que demuestra la inutilidad de la razón.

  • La comunicación humana se plantea como un imposible y las palabras solo sirven para llenar el vacío, la espera. Por este motivo, los hombres están aislados y no pueden conocerse realmente.

 PRINCIPALES ASPECTOS FORMALES DE LA OBRA

Eminentemente simbólica, la obra es una tragicomedia con toque de farsa desarrollada en dos actos. La mirada tragicómica sobre la existencia y espera vital no carece de un sentido de la farsa, el humor bufo derivado de los grandes genios del cine cómico mudo, el humor negro, y de situaciones y diálogos empapadas de absurdo que acentúan la zozobra del ser humano y la búsqueda de un significado sobre su propia vida.

En el inicio de cada uno de los Actos –Acto I y Acto II-, se define la situación con la presentación de cada acto y se enfatiza la repetición con la misma puesta en escena (páramo-árbol-mismos personajes).


La estructura de la obra en dos actos:

  • En el Acto I se hace hincapié en la espera, ya sugerida; y en el Acto II, la referencia obligada a la repetición del acto de esperar.
  • En el acto II continúa una sección que no tiene correspondencia en el segundo acto, porque ya no se presenta la necesidad de presentar nuevamente a Pozzo y a Lucky.

Deviene un  momento en el que predominan los discursos, en el primero, el de Pozzo y en el segundo, el de Vladimir.

En los dos actos, se presenta a Lucky como el centro de la escena.

Los dos actos presentan un espacio, desde la salida de Pozzo y Lucky hasta el final.


Beckett es el máximo exponente que profundiza el problema del tiempo y su relación con la condición humana, es decir, con el tiempo como realidad vivible, como duración de vidas. El tiempo se postula en forma de espera, esto es, que el tiempo transcurre y la posibilidad de ser conscientes del desarrollo de la historia los conducirá a los personajes la identidad propia y la de los objetos. Vladimir cantará su canción enfatizando la idea del tiempo cíclico, y también dialogará con Estragón sobre este tema. El fluir del tiempo nos conduce al problema de la existencia humana.

Desde el momento en que los personajes siguen viviendo están ligados a una generalidad que se llama Godot, y a través de él se ligan directa o indirectamente con otros hombres, como Pozzo, que entra en escena con Lucky, el criado guiado por medio de una cuerda. También Pozzo sabe de Godot (“A mí también me haría feliz encontrarle”, exclama) sin embargo, él no se somete para nada al orden general, sino solo a su capricho de patrón que lo hace tirar de la cuerda de Lucky cuando algo le pasa por la cabeza. Pozzo acaba por sentirse en cierto modo obligado hacia Vladimir y Estragón, ya que han aceptado conversar con él.

Esperando a Godot, nos conduce a pensar la espera como experimento del tiempo y su constante movimiento. Vladimir y estragón quieren ignorar el tiempo y el espacio; paradójicamente, disponen de una infinidad de tiempo, el cual tratan de llenar d actividades triviales para hacerlo pasar con mayor rapidez. Los otros dos personajes Pozzo y Lucky, quieren valorar al máximo el tiempo. Especialmente Pozzo, hombre que vive pendiente de su reloj, el cual pierde misteriosamente durante el Acto I. En el Acto II al quedarse ciego, no quiere que se le recuerde el tiempo cronológico, mientras Vladimir y Estragón siguen en su infinita espera.


Hay que comentar los tres elementos altamente simbólicos, en una obra que apenas tiene decorado: un camino que no sabemos de dónde viene ni adónde va; un árbol que simboliza a la vez la condena, aquí manifestada en la tendencia constante al suicidio, pero también la redención (el madero de la cruz); y la noche, el tiempo de la ausencia de la luz, la oscuridad. Estragón y Vladimir, los personajes principales de la obra, esperan. Esperan al pie del árbol, en una soledad radical e incomunicación que no puede disipar ni la compañía ni el diálogo (que en vano intenta ahuyentar el silencio y el sin sentido).


Resumiendo, los aspectos formales más relevantes de la obra son:

  • Dos personajes, Vladimir y Estragón, incompletos y frágiles, manejados por un destino que les excede, que a la vez que intentan comunicarse y ahuyentar el silencio ahonda el sentido radical de su soledad y constantemente están tentados de abandonarse, aunque es esa compañía, en última instancia, la única que hace más soportable una espera no se sabe muy bien de quién o de qué. Se comportan de una forma cómica, buscan su interés en lo banal, a reducir sus experiencias humanas a algo trivial, parecen vagabundos contando historietas.
  • Una reducción de la acción dramática al mínimo (realmente ocurren muy pocas cosas significativas), que incrementan las sensaciones de angustia y de tedio de una existencia humana absurda.
  • Unos diálogos truncados, incompletos, que apuntan hacia la incomunicación humana.
  • Importancia de la gestualidad, que en este caso desmiente las palabras (ese patético final radical en el que ambos protagonistas proclaman su voluntad de marcharse, de salir de ahí, pero la acotación final nos informa de que no se mueven de ahí).
  • La propia desnudez del decorado y el elevado simbolismo de sus elementos apunta a una sensación de vacío, de vértigo, de sin sentido.

 

INTERPRETACIÓN DE LA OBRA

Muchos lectores de esta obra han interpretado que el personaje Godot representa simbólicamente a Dios, pues no aparece en ningún momento y la espera sin objetivo claro de Vladimir y Estragon representaría la espera de las masas por un ser que jamás aparecerá. Es una interpretación bastante popular de la obra, pero el mismo Beckett lo negó taxativamente durante toda su vida: “Si por Godot hubiera querido decir Dios, habría dicho Dios y no Godot”.

Otras interpretaciones mantienen que Pozzo representa el papel de explotador o dictador, dado su abuso tiránico de su criado y esclavo Lucky, quien ni siquiera piensa si no se le ordena (y cuando lo hace se niega a escuchar las órdenes de Pozzo durante un tiempo). Pozzo usa la búsqueda de Godot para hacer que Vladimir y Estragon se queden y hablen con él, paralelismo con el uso de la devoción a Dios de las masas por parte de los líderes oportunistas para su propio beneficio.

 

 

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