EDIPO REY

EDIPO REY, Sófocles, S. V a.C. 

La obra comienza en el momento en que Edipo, rey de Tebas, se dispone a acabar con la epidemia de peste que está asolando la ciudad. Por las referencias míticas y literarias que tenemos, la historia de Edipo y la posterior expedición de Los siete contra Tebas serían acontecimientos ligeramente anteriores a la guerra de Troya, que suele datarse en el siglo XII a.C. Por lo tanto, la acción se situaría en la época micénica, cuyas principales características son los frecuentes conflictos bélicos y la existencia de una sociedad fuertemente estratificada de la que sabemos principalmente por los relatos literarios y las modernas excavaciones arqueológicas. Averigua hasta qué punto los griegos consideraban sus mitos como verdades históricas.

LA LEYENDA DE EDIPO

Por regla general los temas de las obras trágicas no enfrentaban al espectador con una historia nueva; por el contrario, salvo raras excepciones, los personajes y las situaciones que se ponían en escena estaban tomados del repertorio mitológico y formaban parte por tanto de una tradición heredada de los antepasados, que conocían y compartían todos aquellos que asistían a la representación. El interés de la obra no dependía tanto de la novedad del relato como del modo en que se presentaba y se interpretaba un material que, en líneas generales, era ya familiar para el público.

El ciclo legendario de los Labdácidas de Tebas, es, junto al de los Atridas de Micenas, una de las fuentes de inspiración más utilizada por los trágicos atenienses. Parece evidente que la formación del mito atravesó distintas fases a lo largo de la historia literaria griega pero a partir de los textos que han llegado hasta nosotros podemos reconstruir a grandes rasgos el siguiente relato:

El fundador de la dinastía fue Lábdaco, que murió dejando como heredero a su hijo Layo, que contaba sólo un año de edad. Aprovechando la indefensión del niño, un noble espartano, Lico, se hizo con el poder. Layo, desterrado, halló refugio en la corte de Pélope, pero pronto demostró ser un ingrato porque raptó al hijo de éste, Crisipo, cuya belleza le fascinaba. Se convirtió de este modo en el introductor de la pederastia en Grecia y, en castigo a su pecado, Apolo le anunció que estaba destinado a morir a manos de su propio hijo.

Muerto Lico y sus descendientes, Layo recuperó el trono y se casó con Yocasta. Cuando nació Edipo, temiendo que se cumpliera el oráculo, Layo le traspasó los pies con un clavo largo y lo entregó a un pastor para que lo abandonase en el monte. El criado, compadecido de la criatura, se la entregó a uno de los pastores del rey Pólibo de Corinto. El pastor, a su vez, entregó el niño a su señor, el cual carecía de descendencia y le crió como a un hijo. Siendo ya Edipo un joven, oyó decir en un banquete que no era el verdadero hijo de sus padres y, angustiado, se dirigió a Delfos para averiguar su origen. Pero el oráculo, en lugar de responder a su pregunta, le anunció que daría muerte a su padre y se casaría con su madre. Para escapar de este horrible destino y, no conociendo a mas padres que a Pólibo y su esposa, decidió no volver a poner los pies en Corinto. Emprendió, pues, viaje hacia Beocia y en una encrucijada tropezó con Layo. Cuando los acompañantes de éste le increparon para que se apartara del camino se produjo una violenta disputa, a consecuencia de la cual Edipo mató a Layo, aunque, naturalmente, sin saber que era su padre.

305px-Gustave_Moreau_005Edipo siguió su camino y llegó a la ciudad de Tebas, que se encontraba llena de turbulencias y desolación. El rey no había vuelto y la ciudad se hallaba sometida por la esfinge, un monstruo alado con cabeza de mujer y cuerpo de león, que aniquilaba a todos los que no sabían responder al enigma que proponía:

«¿Cuál es el ser que tiene una sola voz, anda con cuatro patas, luego con dos y luego con tres?» [Apolodoro]

Edipo resolvió el acertijo y, o bien mató a la esfinge, o bien ésta, despechada, se dio muerte a sí misma. Con esta hazaña el forastero recién llegado se ganó la mano de la reina Yocasta, con la que, según la tradición más extendida, tuvo cuatro hijos: dos varones, Eteocles y Polinices, y dos hembras, Antígona e Ismena.

Con el paso del tiempo, la verdad llegó a ser conocida. Yocasta entonces se suicidó y Edipo se arrancó los ojos, fue apartado del trono y marchó al exilio. Sobre su muerte circulan varias versiones aunque, según la tradición ática que recoge el propio Sófocles, se encaminó a Atenas acompañado de sus hijas, y fue acogido como huésped por Teseo en la localidad de Colono, donde murió dejando su tumba como protección para la región.

Tebas, entre tanto, había sido gobernada por Creonte, que actuó como regente de la ciudad hasta que los hijos de Edipo, destinados a sucederle, alcanzaron la edad adulta. Cuando llegó el momento, y dado que no conseguían decidir quién de los dos debía ser nombrado rey, éstos acordaron ejercer el poder un año cada uno. El primero que ocupó el trono fue Eteocles; pero cuando finalizó su año de mandato se negó a ser relevado por su hermano Polinices, quien se presentó entonces ante la ciudad acompañado de un gran ejército comandado por siete jefes, entre los que se contaba él mismo, dispuestos a atacar cada una de las siete puertas tebanas. La ciudad se salvó del ataque, pero los dos hermanos murieron en combate, uno a manos del otro, prolongando de este modo el destino fatal de su familia. Creonte fue entonces coronado rey y prohibió dar sepultura al cuerpo de Polinices, acusándole de haber traicionado a su ciudad. Pero Antígona, horrorizada ante una orden que ignoraba los ritos sagrados que se deben a los muertos, se negó a obedecer y procuró en secreto esparcir un poco de tierra sobre el cadáver de su hermano. Mientras realizaba lo que su conciencia le dictaba, fue detenida y llevada ante Creonte, que la condenó a ser sepultada en vida.

Los nombres de los protagonistas del relato aparecen con frecuencia a lo largo de la tradición literaria griega. Las referencias escritas más antiguas proceden de la Ilíada y la Odisea y en algunos pasajes de la literatura arcaica encontramos alusiones más o menos difusas sobre el personaje. Pero sin duda han sido los poetas trágicos los que han contribuido en mayor medida a nuestro conocimiento del mito. Sabemos que Esquilo presentó en el 467 a.C. una trilogía formada por las tragedias LayoEdipo, y Los siete contra Tebas, de las cuales sólo la última ha llegado hasta nosotros. Sófocles dedicó al mito de Edipo tres de sus obras: Edipo ReyEdipo en Colono y Antígona. Y también Eurípides, aunque de forma indirecta, recoge la saga de los labdácidas en su obra Las fenicias, que toma su título del coro de muchachas fenicias que son enviadas desde Tiro como esclavas al templo de Apolo en Delfos y que en su viaje se detienen en Tebas, donde asisten al ataque de los siete a la ciudad.

 

GUÍA DE LA LECTURA 

Temas de la obra 

  • El destino: el héroe enfrentado a su propio destino y condenado a caer.
  • El amor al poder.
  • la fortaleza y la valentía.
  • La fragilidad de la vida humana.
  • La creencia en los oráculos: el mundo está regido por las leyes divinas.
  • El incesto entre Edipo y Yocasta.

Personajes

  1. El personaje de Edipo es el héroe sofocleo por excelencia. Trangresor de las normas (inconscientemente), no se resigna a pesar de los consejos de los demás a dejar las cosas como están, sino que busca saber la verdad y este inconformismo causa su desgracia. ¿Por qué?
  2. Edipo intenta enfrentarse varias veces con su destino, participando activamente en los acontecimientos que le llevarán a su fin. ¿Cómo lo hace?
  3. El personaje de Edipo aparece en varios estados anímicos: primero se muestra decidido y animoso, después su ánimo flaquea. Se encoleriza con Creonte y Tiresias, pero más tarde no duda en reconocer que ha sido injusto con ellos. Es duro y valiente, pero se enternece con sus hijas… ¿Qué valor tiene que el personaje de Edipo tenga tantos matices?
  4. ¿Qué tipo de gobernante es Edipo para la ciudad de Tebas? ¿Por qué lo sabemos?
  5. Yocasta es, sin duda, el personaje más trágico de la obra. ¿En qué se diferencian la actitud de Edipo y la de Yocasta ante la investigación de los hechos y, finalmente, al descubrimiento de la verdad?
  6. A pesar de no aparecer en la obra, el personaje de Layo es, sin duda, crucial. ¿Qué sabemos de él a través de las palabras de los diferentes personajes?
  7. ¿Cómo es la relación entre Edipo y Creonte? ¿De qué modo se vislumbra la importancia que éste tendrá en el destino de los hijos de Edipo?
  8. La ceguera de Tiresias tiene un valor simbólico. Explícalo.
  9. Indica brevemente la función del resto de personajes secundarios: los mensajeros, el pastor tebano…
  10. Haz una relación de los personajes “mudos” (esto es, sin texto) que aparecen en esta obra. ¿Cuál es la función de cada uno?
  11. Indica cuántos versos comprende cada una de las partes y qué personajes aparecen en ellas.

  ESTRUCTURA de la tragedia.

Podemos encontrar en la obra las partes fundamentales de cualquier tragedia griega:

  1. Prólogo:   escena que precede a la entrada del coro en la que se expone el tema y se pone al espectador en antecedentes de lo que se va a representar. En el prólogo se plantea el conflicto que da origen a la tragedia.
  2. Párodos:   entrada del coro en escena.
  3. Episodios:   en ellos se desarrolla la acción. Interpretados por los actores. El corifeo puede intervenir.
  4. Estásimos:   son las intervenciones del coro.
  5. Éxodo:   diálogo final de los actores y salida de escena del coro.

  VALORACIÓN PERSONAL DE LA OBRA 

Enumeramos a continuación algunos aspectos que pueden tenerse en cuenta a la hora de que cada alumno afronte su la valoración personal:

  • La cuidadosa elaboración de la obra desde el punto de vista estructural.
  • El dominio de los recursos necesarios para mantener la intriga.
  • La sencillez y a la vez la complejidad del estilo.
  • El retrato de unos personajes que son capaces de despertar la empatía del auditorio.
  • La capacidad de mover a la reflexión sobre temas como el destino, la religiosidad, la culpa, el poder…
  • Lo complejo del conflicto moral que plantea, al ser su protagonista inocente desde el punto de vista de la intención y, sin embargo, culpable de hecho.
  • La trascendencia del tema a lo largo de la historia, etc…

   

 Relación de la obra con nuestro tiempo.

Puede establecerse una relación entre la obra y la época actual a través de los siguientes aspectos:

  • El peso del mito de Edipo en la práctica del psicoanálisis.
  • El concepto de culpa y la aceptación de las propias responsabilidades.
  • El pesimismo existencial.
  • La relación del hombre moderno con lo divino.
  • Las prácticas adivinatorias que aún tienen un notable número de creyente.
  • La peste y las modernas pandemias, tales como el Sida.

 Relación de la obra con otras manifestaciones artísticas:

Edipo en la literatura

  • El mito de Edipo ha sido tratado por innumerables obras literarias a lo largo de la historia.
  • En al literatura latina, Edipo es el protagonista de la tragedia homónima de Senéca (s. I a.C.) y la historia de sus descendientes ocupa el poema épico La Tebaida, de Estacio.
  • Durante la Edad Media, a pesar del desconocimiento del griego, el mito de Edipo aparece en el poema anónimo Le Roman de Thèbes (s. XII)
  • El Renacimiento supone la posibilidad de volver a acceder a los clásicos. En el siglo XVI son varias las obras de teatro de corte clásico que tratan el tema del rey de Tebas.
  • Hay que esperar al siglo XVII para encontrarnos con alguna obra de verdadera importancia, como el Edipo de Pierre Corneille. El Edipo de los ingleses John Dryden y Nathaniel Lee sigue el modelo sofocleo, tamizado por la influencia de Shakespeare.
  • Tuvo influencia en la época ilustrada del XVIII que fue tratado en el drama Edipo de Voltaire e incluso encontramos un ejemplo de drama romántico inspirado en este personaje, como el Edipo de M. de la Rosa.
  • En el siglo XX son varias las obras que tratan el tema, pero cabe destacar dos dramas: el Edipo de Gidé, The elder Stateman de T.S Elliot, La máquina infernal, de Jean Cocteau y La muerte de la Pitia, de Dürrenmatt. Cesare Pavese dedica a Edipo uno de sus Diálogos con Leuco. Entre las novelas, El elegido, de Thomas Mann.

Edipo en la pintura

  • El tema de Edipo ha sido empleado como fuente de inspiración por pintores de diferentes épocas y estilos, como el neoclásico Ingres, el simbolista Moreau o los surrealistas Max  Ernst  y  Salvador  Dalí.

Edipo en la música

Hacia finales del siglo XVI el mito comienza a convertirse en el motivo de diferentes cantatas y corales. Músicos como Leoni, Lully o Purcell le dedican sus partituras a este personaje.

  • Pero es sin duda en la ópera donde se completa con más éxito la vinculación entre la tragedia y la música. Destacan las óperas de Sacchini, Leoncavallo y Stravinski.

Edipo en el  cine

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