CÁNDIDO O EL OPTIMISMO

NOVELA FRANCESA DEL SIGLO XVIII

Cándido o el optimismo es una novela escrita por VOLTAIRE (François-Marie Arouet; París, 1694 – 1778). Escritor francés. Figura intelectual dominante de su siglo y uno de los principales pensadores de la Ilustración, dejó una obra literaria heterogénea y desigual, de la que resaltan sus relatos y libros de polémica ideológica. Como filósofo, Voltaire fue un genial divulgador, y su credo laico y anticlerical orientó a los teóricos de la Revolución Francesa.

ARGUMENTO DE LA NOVELA

La historia nos ubica, en primer lugar, en un bello castillo de Westfalia –Alemania-, en donde Cándido vive en compañía de su tío, el barón de Thunder-ten-tronckh, la esposa de éste, sus dos hijos y la servidumbre. El lugar es descrito como un paraíso terrenal, según las palabras de Pangloss, su tutor, habitan en el mejor de los mundos posibles. Estas palabras son asumidas por Cándido como una verdad indiscutible. Sin embargo, tras descubrir cierta intimidad entre Cándido y Cunegunda –una de las hijas del barón-, nuestro héroe es expulsado del castillo, y con ello se inician sus largas penurias alrededor del mundo. En primer lugar, es obligado a alistarse en las filas del ejército búlgaro, allí será castigado y, vivirá de cerca la mortandad producida por las guerras. Logra escapar de sus opresores y parte rumbo a Holanda, lugar en donde debe mendigar para poder sobrevivir; en este país tendrá dos encuentros importantes, primero, con el anabaptista Jacques, quien le provee de trabajo y, segundo, con su maestro Pangloss, quien le comunica que la familia del barón ha sido devastada a manos de los búlgaros. Apesadumbrados, parten todos hacia Lisboa en donde Jacques maneja ciertos negocios; la mala fortuna vuelve a acompañarlos y, antes de anclar en la ciudad, su embarcación se hunde bajo las olas que preludian un fuerte terremoto. Cándido recrimina a Pangloss la insostenibilidad de su optimismo en esas circunstancias, que parecen las peores, pero el filósofo no se consterna en absoluto; no lo hace ante la muerte de Jacques en el naufragio, ni tampoco ante las órdenes de un inquisidor que dispone de ellos dos para sacrificarlos en un auto de fe. El joven tendrá que ver cómo muere su maestro ahorcado ante la inflexible voluntad del religioso; pero, a pesar de ello y de todas las adversidades, encuentra un momento de felicidad: es convocado a la propiedad de un rico judío llamado D. Issacar Martínez. Allí descubre a su amada Cunegunda, quien no ha muerto como dijo Pangloss, aunque sí ha sufrido toda clase de tormentos. La muchacha está comprometida ahora con el judío y también con el inquisidor, quienes han establecido un acuerdo para gozar de sus favores. Cándido, enfurecido por los hechos y su amor hacia Cunegunda, asesina a los dos hombres y escapa junto a ella, su criada y un sirviente tucumán –Carambo- a Cádiz, desde donde zarpan hacia América. Durante el largo viaje por el Atlántico, la vieja criada de Cunegunda cuenta al grupo su triste historia, y sus palabras calan tan hondo en Cándido que éste se pregunta cómo reaccionaría ante ellas Pangloss si estuviese vivo. Al llegar a Buenos Aires poco cambia para todos: perseguidos por oficiales portugueses, Cándido y Carambo tienen que internarse en la selva y, abandonadas, la vieja y Cunegunda quedan a merced del Gobernador Fernando de Leiva. Vienen entonces las aventuras del protagonista en Paraguay, sitio en el que se encuentra con el hermano de Cunegunda, ahora hecho fraile jesuita, a quien mata tras la negativa de éste de aceptar su matrimonio con la muchacha.Vive, además, Cándido otros tres episodios en Suramérica: se salva de una muerte-ritual en la tierra de los orejones; visita la célebre provincia del Dorado -en Perú-, la magnificencia de su suelo y edificaciones, en su opinión, lo único perfecto en el universo y; por último, conoce las torturas infligidas por los europeos a los esclavos de Surinam. Llegado de nuevo a las costas del Atlántico, envía a Carambo a rescatar a Cunegunda, mientras él marcha de nuevo a Europa, en donde prometen reencontrarse, y disfrutar de todas las riquezas otorgadas por el gobierno del Dorado: oro y numerosas piedras preciosas. Antes de embarcarse hacia el viejo continente, Cándido contrata a un filósofo como acompañante –Martín- y, junto a él –a sus comentarios críticos y pesimistas-, recorre buena parte de Francia, país en el que es víctima de robos y pillaje, en donde no halla el menor asomo de juicio y sólo testimonia vicios e ignorancia. Cansado, zarpa hacia Inglaterra, pero la escena de un fusilamiento en plena ribera de Portsmouth, lo disuade de visitar la isla. Se pone, pues, en marcha hacia Venecia por el Mediterráneo y, una vez allí, se dispone a esperar a su criado y, por supuesto, a Cunegunda, a quien desea intensamente. Después de cierto tiempo, aparece por fin Carambo en Venecia, y comunica a su amo que el proyecto para traer de vuelta a Cunegunda marchó bien hasta que su barco fue interceptado por unos turcos que robaron sus propiedades y a la muchacha, a quien vendieron en Constantinopla. Cándido paga la libertad de Carambo y marcha junto a él y Martín hacia Turquía, con la fortuna de descubrir entre los remeros del barco a dos conocidos suyos: su maestro Pangloss, quien no había muerto en Lisboa como siempre lo pensó, y el barón hermano de Cunegunda, quien, a pesar de haberlo visto ensangrentado en Paraguay, también estaba vivo. Pagadas las libertades de estos hombres y la de la misma Cunegunda –ahora fea y desgarbada-, todos vuelven a Venecia. Entonces, Cándido se pregunta si en realidad todo lo que ha hecho lo ha llevado al mejor de los estados posibles: la mujer con la que quería casarse ha perdido ya todo su vigor y belleza; para poseerla, además, ha tenido que hundirse en las simas de la criminalidad; y de toda aquella riqueza obtenida en el Dorado queda bastante poco. Al consultar a Pangloss su opinión, este se muestra inalterable: todo es y ha sido perfecto; por su parte, Martín señala que no podría existir un paisaje menos miserable. Cándido comprende entonces que ha llegado la hora de sacar sus propias conclusiones.

 


GUÍA DE TRABAJO PARA LA LECTURA CÁNDIDO O EL OPTIMISMO DE VOLTAIRE 

Filosofía que inspira esta novela de Voltaire: “vivimos en el mejor de los mundos posibles” (idea del filósofo Leibniz de finales del siglo XVII).

“El mundo tal como está, es el mejor de los mundos posibles; porque entre todas las opciones Dios, por su perfección, tuvo que escoger la mejor.” (G. Leibniz)

Se parte de la idea de que el filósofo alemán Leibniz creía que Dios es el creador del mundo y había elegido para el ser humano el mejor de los mundos posibles, aun teniendo en cuenta que en ese mundo podía haber pecado (el pecado original), destrucción y penurias… Por todo ello, para demostrar que el mundo en el que vivimos es el mejor posible expuso los siguientes argumentos:

  1. Si Dios es omnipotente, puede crear cualquier mundo posible.
  2. Si Dios es omnisciente, sabe cuál es el mejor de los mundos posibles.
  3. Si Dios es bueno, elige siempre la mejor alternativa.
  4. Dios es omnipotente, omnisciente y bueno.
  5. Dios ha creado este mundo por tanto, este mundo es el mejor de los mundos posibles.

El filósofo alemán seguirá su razonamiento aclarando:  un mundo en el que existe la libertad es mejor que otro en el que no existe, pero si existe la libertad se da también la posibilidad de cambiar el mundo hacia el bien o hacia el mal.

 1º Análisis de Cándido o El optimismo de Voltaire.

Aspectos a tener en cuenta a lo largo de la novela:

  • El viaje que emprende Cándido.
  • Origen de su huida y de sus viajes:
    • Cándido es perseguido por el barón (cap. 1 y 2)
    • La huida de Cándido (cap. 3 al 18): Cándido huye del ejército búlgaro y después de la Inquisición.
    • La búsqueda de Cunegunda (cap. 19 al 30): Cándido decide encontrar a Cunegunda.

Por lo tanto:

  • La marcha de Cándido es involuntaria.
  • Durante su viaje y sus aventuras (cap. 13 al 18) Cándido toma las riendas de su vida para salir a delante.
  • La vuelta de Cándido es voluntaria: recupera a todos sus antiguos amigos. En el último capítulo descubre el sentido de toda su peregrinación por los diferentes lugares del mundo.

 2º Análisis de los personajes.

Cándido, Pangloss, Cunegunda, La vieja, Martin y el senador Prococurante.

3º. Sentido y actualidad de la novela de Voltaire.

-Comentar la crítica al optimismo: epopeya del desencanto y la fatalidad.

-Comentar la crítica que se muestra a la religión y a la autoridad eclesiástica.

-Comentar El Dorado: critica a la colonización y al sinsentido que supone la jerarquía (civil y eclesiástica).

-Comentar la forma tan natural en la que se presenta el horror de la guerra.

-Comentar la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres.

– Comentar el aprendizaje del ser humano a lo largo de la novela.

  El sentido de la novela de Voltaire.

  • Contra el optimismo de la sociedad (la filosofía de esa época): como se rebate con la experiencia de los terribles sucesos que aparecen a lo largo de la novela.
  • El sentido de una evolución: las ilusiones perdidas, la búsqueda de los valores verdaderos (El Dorado), cultivar el propio jardín (el hombre se reconcilia con la naturaleza y da sentido a su vida).
  • La visión del mundo: el mundo en el que empieza la novela es un mundo jerárquico (en lo social, lo político y en lo ideológico), que funciona por Voltaire hace ver sus defectos y como hay que reconstruir ese mundo, a través del personaje de Cándido.

TAREA A REALIZAR DE FORMA INDIVIDUAL:

Tenéis que completar todos los apartados anteriores (1º, 2º y 3º) con los comentarios que se vayan realizando a lo largo de las clases, o con lo que se les indique para trabajar en casa. Todo lo relativo al análisis de esta novela se preguntará en el control que se realizará sobre las lecturas obligatorias del trimestre. 

 

 

 

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7 respuestas a CÁNDIDO O EL OPTIMISMO

  1. Eva Rivas Picón dijo:

    -Comentar la forma tan natural en la que se presenta el horror de la guerra en la actualidad.
    La guerra en Cándido se muestra con tal naturalidad, que hasta a nuestro protagonista le deja perplejo y, tras presenciar la devastación entre los búlgaros y los ávaros, no entiende cómo puede existir semejante atrocidad suponiendo que él está en el mejor de los mundos. Así ocurre también en nuestros días, se nos presenta la guerra de una forma tan normalizada, que aunque nos deje desconcertados nos creemos incapaces de ayudar. Tal es así, que nos ha dejado de importar todas las numerosas noticias que podemos presenciar en los medios de comunicación, las cuales narran los horrores que nuestras guerras dejan atrás. Hemos abandonado la idea de un posible enfrentamiento, haciéndonos así creer que vamos a estar seguros toda la vida y que jamás necesitaremos la ayuda que tanto negamos.

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  2. Loreto García dijo:

    Europa siempre ha sido considerada una de las zonas más desarrolladas del mundo, pero a pesar de todos sus avances tecnológicos, nunca ha logrado formar una sociedad justa e igualitaria (sociedad marxista). Siempre se ha impuesto la autoridad de un gobernante cuyo mandato nunca valoraba el bien general, sólo el de unos pocos privilegiados.
    El Dorado, a pesar de formar parte de un continente subdesarrollado, había logrado establecer la paz e igualdad entre sus habitantes, todo gracias a la inexistencia del dinero, los monarcas absolutos y las clases sociales discriminatorias. Aún así, los colonos españoles consideraban este sistema insostenible, y para ellos, debían formarse una serie de jerarquías que asegurasen el orden. Y fue así como acabaron con uno de los mejores prototipos de sociedad justa e igualitaria en el mundo.
    Por desgracia, actualmente carecemos de un Dorado que muestre nuestro progreso social a lo largo de la historia.

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  3. crismb13 dijo:

    -Crítica a la religión y a la autoridad eclesiástica

    A lo largo de la novela está muy presente la crítica a la religión y a la autoridad eclesiástica. Por un lado, se critican varias vertientes del cristianismo, más concretamente el catolicismo con la sátira a la Inquisición (capítulo 6), a Fray Hilarión, que tiene relaciones con una prostituta, a los jesuitas odiados por los orejones… Por otro lado, otras religiones son puestas en tela de juicio, como el judaísmo (el judío Isacar abusa de Cunegunda). Aún hoy en día continuamos viendo problemas de este tipo, de personas religiosas que no predican con el ejemplo, ya que muestran actitudes condenables como las anteriormente mencionadas o de otra índole. Por ejemplo, algunas autoridades islámicas promueven la yihad que tantos problemas está causando en el mundo, u obligan a las mujeres a someterse a los hombres o vestirse de determinada manera, e incluso las impiden conducir vehículos y trabajar en campos no relacionados con el hogar.

    Cristina Manrique

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  4. Ariana Argote dijo:

    – Comentar el aprendizaje del ser humano a lo largo de la novela.
    Cándido protagonista de la novela de Voltaire, sufre un cambio en su forma de pensar a lo largo de toda la novela. Comienza defendiendo la idea de que estamos “en el mejor de los mundos posibles”, pensamiento inculcado por su maestro Pangloss. Aún después de haber pasado por distintas situaciones desastrosas él insistió en que todo pasaba por que tenía que pasar. Cuando llega a “El Dorado” es el momento en el cual Cándido empieza a cuestionarse todo, finalmente llega a un punto en el que sale de su ignorancia y ve el mundo real, consigue llegar a una estabilidad en su vida junto a su amada y sus amigos, sin embargo, Cándido no es el mismo, su manera de ver el mundo es completamente distinta y realista, así pasa a defender que cada ser humano debe “Cultivar su propio jardín”. Este nuevo pensamiento está referido a que cada persona debe ir aprendiendo de cada experiencia, crecer como ser humano y formarse a uno mismo, idea defendida en nuestra actualidad bajo la típica frase “Tienes que madurar”.

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  5. Elsa Rando dijo:

    -Comentar El Dorado: critica a la colonización y al sinsentido que supone la jerarquía (civil y eclesiástica)

    Cándido, queriendo ir a Cayena, junto a Cacambo, da con “El Dorado” accidentalmente. Este país, para Cándido, es la tierra ideal, el mundo tal y como debería ser, el mejor de los mundos posibles donde, por ejemplo, la organización del Estado va en función de los derechos del individuos y donde el dinero carece de importancia pues poseen muchas piedras preciosas. Por eso, Cándido, presenta “El Dorado” como un país que cubre todas las necesidades del hombre y donde todo el mundo es feliz.
    En la actualidad, El Dorado, para cada uno, es aquel lugar dónde podemos desarrollar nuestra propia vida a nuestro gusto, es decir, es aquel sitio que realmente consideramos nuestro hogar pues allí somos felices y tenemos todo lo que necesitamos.

    Elsa Rando

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  6. drp3mabi dijo:

    Diego Rivas B1ºIE
    -Comentar la forma tan natural de presentar el horror de la guerra.
    En el libro, a la guerra se la trata con normalidad pues en esa época, en Europa, ocurrieron muchas guerras que devastaron el continente. En “Cándido”, la guerra es el primer horror que se encuentra, y creo que el autor lo colocó ahí a propósito, ya que es una forma de mostrar a Cándido de lo inhóspito y cruel que es el mundo fuera de Westfalia.
    En la actualidad, las guerras se siguen presentando como algo natural. Todos los días las vemos en los telediarios ,de forma natural, como mueren mujeres , niños inocentes, como se destrozan familia, se arrasan territorios… y todo ese horror lo vemos cada día en torno a la mesa, junto a la familia, amigos… Las imágenes nos impactan, pero estamos acostumbrados a ellas.

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    • andreea1bie dijo:

      -Comentar el aprendizaje del ser humano a lo largo de la novela.
      El aprendizaje del ser humano, se refleja en las experiencias que va viviendo Cándido a lo largo de la novela. Al principio, está totalmente de acuerdo con la filosofía de Leibniz (“vivimos en el mejor de los mundos posibles”), pero, ésta va perdiendo fuerza según Cándido va viajando y experimentando por sí mismo.
      Hoy en día, el ser humano no es muy diferente a Cándido. Por muchos consejos, informaciones y conocimientos que perciba de otras personas, no aprende, hasta que no tenga él mismo sus propias experiencias.

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