NATURALISMO EUROPEO

El Naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, basado en reproducir la realidad con una objetividad documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares.

Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el escritor Émile Zola que expuso esta teoría en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y sobre todo en Le roman expérimental en 1880.

Zola se preocupará de establecer claramente las bases teóricas sobre las que apoyará su creación literaria mediante la publicación de un gran número de artículos y ensayos. El más importante de esos ensayos es La novela experimental que es un manifiesto estético en el que se fijan las líneas maestras de la corriente literaria.

Zola plantea, en primer lugar, la definición de la novela naturalista, estableciendo un paralelo entre ésta y las bases que el doctor Claude Bernard había establecido unos años antes para la ciencia médica: “A menudo me bastará con reemplazar la palabra médico por la palabra novelista para hacer claro mi pensamiento y darle el vigor de una verdad científica.”

El supuesto del que parte Zola para la definición de la nueva narrativa es evidente: “Puesto que la medicina, que era un arte, se está convirtiendo en una ciencia, ¿por qué la literatura no ha de convertirse también en una ciencia gracias al método experimental?.

La novela naturalista no vale como simple pasatiempo, es un estudio serio y detallado de los problemas sociales, cuyas causas procura encontrar y mostrar de forma documental. 

 CARACTERÍSTICAS DEL NATURALISMO

  • La fisiología como motor de la conducta de los personajes.
  • Sátira y denuncia de los problemas sociales.
  • Concepción de la literatura como arma de combate político, filosófico y social.
  • Feísmo y tremendismo como revulsivos. Puesto que se presentan casos de enfermedad social, el novelista naturalista no puede vacilar al enfrentarse con lo más crudo y desagradable de la vida social.
  • Adopción de los temas relativos a las conductas sexuales como elemento central de las novelas. No se trata de un erotismo deleitoso y agradable, sino que es una manifestación de enfermedad social, suciedad y vicio.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Literatura del siglo XIX, Literatura Universal, LITERATURA UNIVERSAL 1º BIE y etiquetada . Guarda el enlace permanente.